La misión lunar china ya tiene calendario público. En la Séptima Conferencia de Vuelo Espacial Tripulado, celebrada este fin de semana en Pekín, los responsables del programa expusieron la secuencia completa de vuelos que debe terminar con astronautas chinos sobre la superficie de la Luna antes de 2030.
Entre quienes la presentaron estaba Wang Xiang, diseñador jefe del programa de exploración lunar. Es el plan más detallado de la misión lunar china que Pekín ha hecho público desde que anunció sus intenciones.
Larga Marcha 10, Mengzhou y Lanyue son las tres piezas del programa
La misión lunar china descansa sobre tres vehículos nuevos. El Larga Marcha 10 es el cohete pesado que China ha desarrollado para llegar a la Luna. Tiene dos versiones: la 10A, de un solo cuerpo, pensada para órbita terrestre, y la 10 completa, que añade dos aceleradores laterales y es la que tiene empuje suficiente para salir hacia la Luna. El 11 de febrero de 2026 un vehículo de ensayo de este cohete realizó un vuelo de prueba a baja altura en Wenchang.

La Mengzhou es la nave donde viaja la tripulación. Es la cápsula que lleva y trae a los astronautas, y la única parte que vuelve a entrar en la atmósfera terrestre al final del viaje.

El Lanyue es el módulo de alunizaje: el vehículo que se separa de la nave, baja hasta la superficie, sirve de base durante la estancia y después despega para volver a reunirse con ella. Pesa 26 toneladas.

La misión lunar china se completará en cuatro vuelos
La misión lunar china avanza por etapas, y cada una comprueba una parte distinta del sistema antes de arriesgar vidas humanas.
| Fecha | Vuelo | Qué se pone a prueba |
|---|---|---|
| Principios de 2027 | Larga Marcha 10A con la nave Mengzhou, sin tripulación | El cohete y la nave en órbita terrestre |
| 2028 | Larga Marcha 10 con el módulo Lanyue, sin tripulación | El descenso hasta la superficie de la Luna y el ascenso posterior |
| 2029 | Dos Larga Marcha 10 a la vez, con la Mengzhou y el Lanyue, sin tripulación | El acoplamiento de los dos vehículos en órbita lunar |
| Antes de 2030 | Dos Larga Marcha 10 a la vez, con tripulación en la Mengzhou | El alunizaje |
El primer vuelo, previsto para principios de 2027, se limita a comprobar que el cohete funciona y que la nave aguanta un viaje a órbita terrestre sin nadie dentro. La nave de ese vuelo ya está en el centro de lanzamiento de Wenchang, en la isla de Hainan, que es desde donde despegará.
El vuelo de 2028 introduce la maniobra crítica. El módulo de alunizaje tendrá que bajar hasta el suelo lunar, posarse y volver a despegar, todo por control automático. Es la maniobra que nunca se puede ensayar del todo en la Tierra.
El de 2029 repite ese esquema con los dos vehículos a la vez, cada uno en su cohete, que deben encontrarse y unirse ya en órbita de la Luna. Es el ensayo general de la misión tripulada.
La tripulación y el módulo lunar despegarán en cohetes distintos
El esquema se separa aquí del programa Apolo. La NASA reunía todo en un mismo cohete, el Saturn V, que sigue siendo el lanzador más potente que ha volado con tripulación. China, por otro lado, repartirá la carga en dos lanzamientos.
El resto del esquema sí es el mismo que usó la NASA en los años 60 y 70, y se llama encuentro en órbita lunar. Los dos vehículos se juntan dando vueltas alrededor de la Luna. Desde ahí, el módulo de alunizaje baja con parte de la tripulación mientras la nave principal se queda esperando en órbita. Cuando terminan abajo, el módulo despega, vuelve a acoplarse y el conjunto regresa.
El motivo de hacerlo así es el peso: bajar hasta la superficie y volver a subir con todo el vehículo exigiría una cantidad de combustible enorme, mientras que dejando la mayor parte de la nave en órbita, solo hay que frenar y acelerar la pieza pequeña.
El plan chino prescinde de un vuelo tripulado alrededor de la Luna
En el calendario de la misión lunar china no aparece ningún vuelo equivalente al Apolo 8 de 1968, aquel viaje en el que una tripulación llegó hasta la Luna, la orbitó y regresó sin posarse. La NASA sí dio ese paso: la Artemis II voló en abril de 2026 con cuatro astronautas a bordo, rodeó la Luna y volvió. Su siguiente misión tripulada, la Artemis III, tampoco alunizará, y el primer alunizaje está previsto para la Artemis IV, en 2028.
Sin embargo, China se va a saltar ese paso: la Mengzhou se irá probando con tripulación a bordo en los viajes a Tiangong, su estación espacial en órbita terrestre, y de ahí pasará directamente a la misión lunar.
El Lanyue ya superó una prueba de alunizaje colgado de cables
En agosto de 2025, la Agencia China de Vuelo Espacial Tripulado ensayó con éxito una maqueta de alta fidelidad del Lanyue cerca de Pekín. El vehículo iba suspendido de unos cables enormes que sostenían cinco sextas partes de su peso. La gravedad de la Luna es una sexta parte de la terrestre, de modo que los cables descargaban la diferencia y el motor tuvo que frenar la misma masa que frenará allí arriba.
Con ese montaje encendió el motor principal y los propulsores de control fino, se posó sobre una superficie preparada con cráteres y volvió a despegar.
La NASA mantiene 2028 como objetivo
Estados Unidos apunta a posar astronautas en la Luna en 2028, aproximadamente un año antes que la misión lunar china. A su favor tiene dos vehículos que ya existen: el cohete SLS, en desarrollo desde hace quince años, y la nave Orión, todavía más antigua.
El problema está en la misma pieza que para China: el módulo de alunizaje. SpaceX y Blue Origin tienen contratos multimillonarios para desarrollar el suyo, y si se retrasan, el alunizaje estadounidense podría irse a 2030 o más allá.
Jared Isaacman, administrador de la NASA, ha cancelado la estación lunar Gateway y las mejoras previstas del SLS para concentrar recursos. La semana pasada anunció además que ayudará a Blue Origin buscando la forma de llevar la Orión hasta una órbita lunar baja.
Los dos programas apuntan al polo sur de la Luna
Por debajo de la carrera por llegar primero hay una competición más larga. Tanto la NASA como China están construyendo capacidades para quedarse en el polo sur lunar, donde hay cráteres en sombra permanente que podrían conservar hielo de agua.

Isaacman ha comprometido a la NASA a levantar una base en la superficie de la Luna durante la próxima década. China, por su parte, desarrolla junto a Rusia la Estación Internacional de Investigación Lunar.
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