NASA y Artemis

La NASA empezará a construir su base lunar en diciembre

Isaacman afirma que el primer módulo de la base lunar despega este diciembre y que en 2027 habrá alunizajes casi mensuales. El calendario depende de un cohete parado desde mayo.

El módulo Blue Moon Mark 1 Endurance, primera pieza de la base lunar de la NASA
El Blue Moon Mark 1 «Endurance», el primer elemento que la NASA quiere enviar a la base lunar. Foto: NASA.

Jared Isaacman, administrador de la NASA, afirmó en la cumbre científica de la Casa Blanca que el primer elemento de la base lunar despegará este diciembre, y que a partir de principios de 2027 habrá alunizajes robóticos casi todos los meses. Si se cumple, la agencia se adelantaría cuatro años al objetivo que marcaba la política espacial nacional, que fijaba 2030 para colocar los primeros módulos sobre la superficie.

La fecha, sin embargo, depende de un cohete que lleva cinco meses sin volar.

El Blue Moon Mark 1, el primer módulo de la base lunar

El primer elemento no es un hábitat, sino el Blue Moon Mark 1, bautizado Endurance, un módulo de carga de Blue Origin diseñado para depositar material en el polo sur de la Luna sin tripulación a bordo.

El módulo Blue Moon Mark 1 durante los ensayos de vacío térmico
El Blue Moon Mark 1 durante el ensayo de vacío térmico en el Centro Espacial Johnson. Foto: NASA.

Ya ha superado los ensayos ambientales, incluido el de vacío térmico en el Centro Espacial Johnson, que somete al vehículo a las temperaturas y a la presión que encontrará en la superficie lunar. El siguiente paso es la carga de propelentes criogénicos, donde suelen aparecer los problemas, porque mantener hidrógeno y oxígeno líquidos a temperaturas de cientos de grados bajo cero durante un viaje de varios días es una de las partes más delicadas del diseño.

Más de veinte alunizajes hasta 2029

La base lunar de la NASA no se construye con una misión sino con una cadena de ellas. La Fase Uno se extiende hasta 2029 e incluye más de veinte alunizajes robóticos, repartidos entre varias empresas que compiten entre sí:

EmpresaMisiónQué lleva
Blue OriginBlue Moon MK1 EnduranceCarga al polo sur
Firefly AerospaceBlue Ghost 2, con el vehículo ElytraTres cargas de la NASA, con alunizaje en la cara oculta
Intuitive MachinesIM-3, módulo Nova-C TrinityCinco cargas de la NASA hacia Reiner Gamma, más un satélite de retransmisión
Voyager TechnologiesGriffin-1El rover FLIP de Astrolab y cinco cargas de la NASA
Northrop GrummanTres demostraciones de superficieEquipos de energía y aviónica heredados del módulo HALO

A continuación llegan la Fase Dos, de 2029 a principios de la próxima década, en la que se montaría la red eléctrica, y la Fase Tres, ya en los años treinta, con los hábitats permanentes.

La cancelación del Gateway y el giro hacia la superficie

Hasta hace poco el plan de la NASA era distinto. La idea era el Gateway, una estación espacial en órbita de la Luna que serviría de escala para los astronautas antes de descender a la superficie.

El Gateway se canceló, y sus componentes se reutilizan ahora para construir en el suelo. Las tres demostraciones de Northrop Grumman responden precisamente a eso: hardware de energía y aviónica concebido para el módulo HALO del Gateway que va a probarse sobre el regolito lunar.

El cráter Shackleton, en el polo sur de la Luna, donde se construirá la base lunar
El cráter Shackleton, en el polo sur de la Luna. En sus zonas en sombra permanente hay hielo de agua. Imagen: equipos de LRO y ShadowCam, NASA/KARI/ASU.

El cambio de estrategia explica la urgencia del calendario. Una estación en órbita admite un montaje por piezas a lo largo de años. Una base en el polo sur compite con el programa chino, que persigue la misma región por el mismo motivo: en los cráteres que nunca reciben luz solar hay hielo de agua, y el agua sirve para beber, para respirar y para fabricar combustible.

Las dudas sobre el calendario

El 21 de octubre, tres días antes de que Isaacman interviniera en la Casa Blanca, el calendario que manejaba la prensa especializada situaba el primer vuelo del Blue Moon Mark 1 a principios de 2027, no en diciembre de 2026. El segundo a finales de 2027 y el tercero a principios de 2028.

Despegue de un cohete New Glenn de Blue Origin desde el complejo 36
Despegue de un New Glenn desde el complejo 36 de Cabo Cañaveral. Foto: Samuel Becker, U.S. Space Force.

A esa discrepancia se añade un factor de mayor peso. El Blue Moon Mark 1 vuela en un New Glenn, y el New Glenn explotó en la rampa en mayo de 2026, pocos días después de la rueda de prensa en la que la NASA presentó el proyecto. Blue Origin anunció que volvería a volar antes de que acabara el año, y los vuelos se retomarían a finales de 2026, pero eso deja un margen muy estrecho entre recuperar el cohete y lanzar con él la primera pieza de la base lunar.

La fecha no es imposible, pero depende de que un vehículo detenido desde mayo retome los vuelos, funcione sin incidencias y disponga además de una ventana de lanzamiento en diciembre.

El coste y el horizonte del proyecto

El coste declarado oscila según la fuente entre veinte mil millones de dólares en siete años y treinta mil en una década, y el objetivo final es una presencia humana permanente en el polo sur hacia 2036.

El primer hábitat permanente, denominado MPH, no llegaría hasta 2033 según los calendarios actuales: seis metros de largo, tres de diámetro, quince toneladas y capacidad para dos astronautas durante un mes. Entre diciembre de 2026 y esa fecha hay siete años de misiones robóticas dejando material, probando equipos y asegurando que una misión como Artemis 3, o las que vengan después, encuentre algo esperándola cuando llegue.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *