Normalmente los tipos de cohetes se pueden clasificar de dos maneras: según el combustible que usen y según la misión que vayan a llevar a cabo.
Cómo sale un cohete de la tierra
Para que un cohete salga de la Tierra, necesita luchar contra la gravedad terrestre. Por eso, los cohetes tienen que hacer una gran fuerza bruta hacia abajo para, gracias a las leyes de la física, poder despegar hacia el espacio. Para esto, se tienen que mezclar un combustible (el componente químico que arde y provoca las llamas, como el queroseno o el hidrógeno) y un oxidante (lo que reacciona con el combustible para que este se queme y pueda arder, como el oxígeno)
. Pero no todos los cohetes usan el mismo tipo de combustible, porque cada cohete tiene una misión diferente. Dependiendo de las características de la misión espacial, se elige un tipo de combustible.
¿Qué combustible usan los cohetes espaciales?
Si atendemos a qué combustible usan los cohetes espaciales, hay tres tipos de cohetes:
Cohetes de combustible líquido:
Los cohetes de combustible líquido tienen un compartimento en el que el oxidante y el combustible se almacenan en tanques separados en forma líquida.
Son los más comunes y se usan sobre todo en los cohetes que necesitan colocarse con precisión en un sitio exacto (como los reutilizables de SpaceX). Son los más eficientes (gastan menos y llegan más lejos) y su mayor ventaja es que permiten controlar la potencia del cohete en cada momento.
Aún así, estos motores también tienen algunas desventajas: por ejemplo, ocupan mucho espacio dentro de los cohetes y son muy caros.
Cohetes de combustible sólido:
Los cohetes de combustible sólido mezclan el oxidante y el combustible en una misma masa sólida dentro del cohete.
Se usan sobre todo en los aceleradores de lanzamiento, porque lo que los hace más interesantes es que no son tan caros como los motores líquidos y tienen menos componentes, así que ocupan menos espacio. Son muy útiles sobre todo cuando no importa tanto dónde tiene que llegar el cohete.
Sin embargo, tienen una desventaja principal: una vez que enciendes un motor de combustible sólido, no se puede apagar. Esto hace que sean mucho más inexactos y que no se pueda controlar del todo la aceleración de los cohetes.

Cohetes de combustible híbrido:
Los cohetes de combustible híbrido mezclan un oxidante líquido, que normalmente es oxígeno, con un combustible sólido.
Los motores híbridos son los más seguros y se usan en las misiones que necesitan fiabilidad. También tienen varias desventajas: ocupan mucho espacio y son muy poco eficientes.
Resumen: Tipos de cohetes según su motor
| Tipo | Cómo se almacenan | ¿Se puede apagar? | Eficiencia | Coste | Dónde se usa |
|---|---|---|---|---|---|
| Líquido | Dos tanques separados, los dos líquidos | Sí, y además se puede reencender | Alta | Alto | Etapas principales y cohetes reutilizables |
| Sólido | Todo mezclado en un bloque compacto | No. Arde hasta agotarse | Baja | Bajo | Aceleradores de despegue |
| Híbrido | Oxidante líquido y combustible sólido | Sí, cortando el oxidante | Media-baja | Medio | Vuelos suborbitales y experimentales |
¿Qué tipos de cohetes hay según su misión?
No todos los cohetes tienen que llegar igual de lejos. Y como todo en el espacio se reduce a velocidad, la misión de un cohete se puede resumir en una pregunta: ¿a qué velocidad tiene que lanzar su carga?
Cohetes suborbitales:
Los cohetes suborbitales suben hasta el espacio, pero no van lo bastante rápido como para quedarse ahí. Trazan un arco, tocan el espacio durante unos minutos y vuelven a caer.
Se usan para experimentos científicos breves, para probar tecnología sin arriesgar una misión cara y para turismo espacial. Su ventaja es que son mucho más pequeños y baratos, porque no necesitan alcanzar velocidades enormes.
El MIURA 1 de la española PLD Space es de este tipo: despegó desde Huelva en 2023 y fue el primer cohete privado europeo en volar.
Cohetes orbitales:
Un cohete orbital tiene que alcanzar unos 28.000 km/h. A esa velocidad la carga cae constantemente hacia la Tierra, pero avanza tan rápido que nunca llega al suelo: eso es estar en órbita. Son los que colocan satélites, naves de carga y astronautas. La inmensa mayoría de lo que se lanza hoy es de este tipo.
Aquí es donde más se nota lo que vimos antes: casi todos usan combustible líquido en la etapa principal, porque necesitan precisión, y muchos añaden aceleradores sólidos para el empujón del despegue.
Cohetes de escape:
Para salir del dominio de la Tierra e ir a la Luna, a Marte o más allá, hay que llegar a unos 40.000 km/h, la llamada velocidad de escape.
Son los cohetes más grandes que existen, porque cada kilómetro por hora de más cuesta muchísimo combustible. Por eso las sondas interplanetarias suelen ser pequeñas: todo el cohete está dedicado a lanzar un aparato de apenas unos cientos de kilos.
El ejemplo más conocido hoy es el SLS, el cohete del programa Artemis, que tiene que lanzar la nave Orion con destino a la Luna.
| Tipo | Velocidad que necesita | Qué hace | Ejemplo real |
|---|---|---|---|
| Suborbital | Menos de 28.000 km/h | Sube, toca el espacio y vuelve a caer | MIURA 1, de PLD Space |
| Orbital | Unos 28.000 km/h | Se queda dando vueltas a la Tierra | Falcon 9, Ariane 6 |
| De escape | Unos 40.000 km/h | Sale del dominio de la Tierra | SLS, en las misiones Artemis a la Luna |
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